Disfrute del Balneario Piriápolis en Uruguay
El balneario uruguayo más antiguo se consolida en el nicho turístico que lo distingue del resto de la oferta veraniega. Fundado por Francisco Piria en 1893 Piriápolis es el balneario más antiguo de Uruguay.
Precisamente Piria le marcó una impronta de misticismo que aún perdura en el lugar. Las playas marítimas de Piriápolis son muy concurridas. Es que en sólo 25 kilómetros de costa se pueden recorrer un camino con varios balnearios muy distintos entre sí.
Según lavoz.com.ar la oferta abarca todos los gustos, desde playas ideales para quienes buscan la paz y la tranquilidad, como así también para quienes disfrutan con la práctica de deportes, como la pesca o el surf.
Hay playas de arenas blancas, poco profundas y resguardadas por los cerros de los vientos oceánicos; de aguas cálidas y transparentes y otras de fondo rocoso. Algunas son solitarias y por ende, ideales para los amantes de la privacidad. La Rambla. Esta es sin lugar a dudas la playa más concurrida del balneario. Formada por La Rinconada, Los Ángeles y Portales, tres playas que se suceden como una sola.
Ubicada en pleno centro de Piriápolis y es una de las más agradables para pasear y tomar sol. Tiene aguas calmas y poco profundas, lo que la hace ideal para los más pequeños. En uno de sus extremos se encuentra la denominada zona deportiva, lugar donde se llevan a cabo campeonatos de vóley y fútbol. Se dictan clases de buceo y se pueden alquilar tablas de windsurf, motos acuáticas y botes.
Por las noches el paisaje se transforma, la playa se ve iluminada por las luces doradas de la rambla y la magia se deposita en el lugar. San Francisco. Esta playa se encuentra hacia el este, entre Punta Fría y Punta Colorada.
Su nombre hace honor al santo cuyo nombre llevó el fundador del balneario, don Francisco Piria. Se trata de una playa extensa y amplia, de arenas finas y blancas, preferida por los amantes de la tabla. También se caracteriza por ser una ensenada abierta en la que de agosto a setiembre se avistan ballenas y ballenatos. Hermosa.
Está unida a playa Verde por “Proa al Mar” y respaldada por el cerro de los Burros. Las olas de escasa magnitud y el suave declive del lecho marino hacen de ella un lugar especialmente apto para los más pequeños. Es extensa y segura, además posee una rampa de bajada de embarcaciones al mar, lo que la convierte en un puerto natural para los barcos de pesca artesanal.
Grande. Esta playa se encuentra separada del balneario por la cañada Zanja Honda y es la continuación de La Rambla. En la zona se encuentra “Vértigo”, paraje famoso de la vida nocturna.