Desde el inicio del siglo XVI, la región hoy ocupada por el Estado de Roraima fue escenario de contiendas, debido a sus ricas reservas minerales. Fue disputada por españoles, portugueses, holandeses e ingleses hasta el inicio del siglo XX. Pero en 1943, con un área separada del Estado de Amazonas, el Gobierno Federal creó el territorio de Río Branco, que pasó a llamarse Roraima en 1962. Y en 1988 se tornó el Estado del mismo nombre, por decisión de la Asamblea Nacional Constituyente.Su capital, la bien planeada Boa Vista, es una ciudad moderna, plana, diseñada en forma de abanico con anchas divisiones, que convergen en las avenidas para la Plaza del Centro Cívico. Su ubicación geográfica, distante de los demás grandes centros urbanos del país, resultó en una población de limitadas proporciones. Entretanto, su pequeña población es siempre muy atenta y hospitalaria. Además, tiene un clima agradable y grandes espacios verdes, en los cuales frondosos mangos y otros árboles de gran tamaño llaman la atención. Sus mayores atractivos son las playas de agua dulce, situadas al margen del Río Branco – en las proximidades del Puente dos Macuxis; y del Museo Casa del Indio, situado en el Parque Anaua.
Poseedor de una vasta red hidrográfica perteneciente a la cuenca Amazônica – en la cual se destacan ríos como el Branco, Uraricoeira, Catrimani, Alalaú y Tacutu –, el Estado de Roraima queda en la frontera con Venezuela y la Guyana. En el Río Uraricoeira se encuentra la isla de Maracá, una reserva natural con 92 mil hectáreas, que cuenta con ejemplares de garzas, lobos y búfalos en su fauna. Boca do Inferno su principal playa, tiene arenas obscuras y solo puede ser alcanzada después de la travesía de una hendidura natural – el Igarapé do Inferno –, que divide la isla en dos partes distintas. Una buena opción de paseo para los adeptos al ecoturismo y al turismo de aventura.
En el encuentro de los ríos Tacutu y Uraricoeira, se encuentran las ruinas del Fuerte São Joaquim, construido en el siglo XVIII. Hay dos opciones para quien desea llegar a ese hito histórico: aventurarse en un viaje de una hora de barco, o por carretera. Cerca de la frontera con la Guyana queda el lago Caracaranã. Sus márgenes están cubiertas de acajúes, tornando el paisaje muy atrayente, a pesar de que el acceso sea difícil. Aunque el Estado de Roraima ocupe solamente 2,7% del territorio brasileño, es en el mismo que encontramos el Parque Nacional del Monte Roraima, en el cual está una de las montañas más altas del país, el Monte Roraima, con 2.727 metros de altitud.
No obstante las actividades relacionadas a la extracción mineral – sus tierras concentran grandes arenas ricas en minerales como oro, diamantes, casiterita, bauxita, cobre, arena, arcilla y granito – los vegetales constituyen también la principal fuente de recursos del Estado, la economía tiene como base la producción agrícola de productos como maíz, arroz y mandioca y la cría de ganado bovino y porcino. El Estado de Roraima cuenta también con la mayor población indígena del Brasil, entre los cuales se destacan los Yanomanis. Al principio de los años 1990, 42 % del territorio del Estado fue convertido en reserva para cerca de 30 mil indios – un poco más del 10% de la población - remanentes de las tribus de los Macuxis, Jaricunas, Uapixana, Angaricó, Macu, Manhongon y Jauaperi. Disfrute en nuestro sitio Web del turismo en Brasil. |