A diferencia del Caribe, el litoral Pacífico colombiano está formado por una serie de zonas relativamente desarticuladas entre si, histórica, física y culturalmente. El turismo es todavía exploratorio, muy elemental y poco numeroso, por las dificultades de acceso y por otras razones. Una de ellas es la escasa información. Otra es la creencia de que las playas del Caribe son mejores, lo cual podría ser cierto tratándose del mismo litoral a la altura de Chile o Perú, donde la Corriente de Humboldt enfría en exceso las aguas. En Colombia, el Pacífico es apenas dos o tres grados más frío que el Caribe, y ello es tal vez una ventaja para los muchos que opinan que este último es demasiado tibio. Las playas de Buenaventura hacia arriba gozan de fuentes abundantes de agua dulce, son más largas (algunas, tanto como siete kilómetros en línea recta) y, definitivamente, más frescas. La pesca es infinitamente más rica que en el Caribe. Y la comida, también.
Es que la región es de una altísima pluviosidad: llueve casi diariamente y con mucha fuerza. Por fortuna, las lluvias cesan pronto. Pero significan relativamente poco sol, cierta necesidad de abrigo para navegar o pasear y, en términos de organización del viaje, un factor de inestabilidad en los itinerarios de viaje, en tierra y en vuelo, porque las pistas se cierran por mal tiempo: los aviones pueden no entrar o no salir a la hora prevista.
El principal problema es común a todas las tierras bajas en Colombia: el paludismo o malaria, que aquí se ha recrudecido en los últimos años, para el cual existen varios preventivos no muy eficaces (dependen de la anticipación con que se ingieran); pero el riesgo disminuye con el uso sistemático de repelentes. Hay algunas variedades peligrosas de paludismo, cuyos vectores afortunadamente están focalizadas en muy pocos lugares: tómese el trabajo de averiguar en el Instituto Nacional de Salud la situación de la región adonde usted piense viajar. También se dan casos de fiebre
amarilla, de fácil prevención mediante vacuna. Y, por último, existe el riesgo (en Colombia muy controlado, pero existe) de cólera, realmente circunscrito a lugares poblados donde hay mal manejo de aguas negras, que son casi todos. Es de rigor que usted evite las comidas crudas, especialmente las ostras, mariscos y pescados crudos, a cambio de lo cual la cocina del Pacífico - la mejor y más rica cocina regional de Colombia- le ofrece cantidad de otros manjares. De todas maneras, recuerde que todas las enfermedades que acabamos de mencionar tienen tratamiento relativamente fácil y a la mano. Su mejor protección consiste en estar atento a cualquier síntoma de anormalidad durante los días o semanas que puede durar el período de incubación y acudir al médico a la primera señal.
La región del pacifico posee clima tropical húmedo. Sus temperaturas oscilan entre los 28 y 32°C. Los vientos del Pacifico cargados de humedad, soplan hacia el continente, chocan contra la cordillera occidental y producen precipitaciones fluviales, que han situada a la región del pacifico como una de las mas lluviosas del planeta. En el Choco llueve las dos terceras partes del año. Estas precipitaciones aumentan el caudal de los ríos y crean una vegetación de selva ecuatorial y un ambiente mal sano.
La región esta bastante deshabitada, debido a sus condiciones climáticas y de salubridad. Su densidad poblacional no pasa de 5 habitantes por km². La raza predominante en esta región es la negra (80%); el resto esta constituido por mestizos, mulatos y blancos. La población indígena existente esta marginada de las actividades económicas y culturales del país. Sin embargo, tienen su propia lengua, costumbres y leyes. Están ubicados allí los catíos y los cunas de la región de Urabá. También encontramos a los chocoes, citarales y cholos, que viven en condiciones de abandono y atraso.
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