Cuatro decenas de excelentes playas naturales están a disposición de los amantes de los baños de mar, en una relación donde figuran sitios como Guardalavaca, Estero Ciego, Esmeralda y Don Lino.Para los amantes del ecoturismo resaltan los atractivos singulares de las zonas cercanas a Sierra Cristal, donde se localizan exponentes únicos de la flora cubana como palmas, cocoteros, frutas tropicales, helechos y árboles de maderas preciosas.
Los practicantes del inmersionismo cuentan con la opción única del Tanque Azul de Caletones, una caverna inundada que tiene además la peculiaridad de encontrarse dentro de la ruta más importante de aves migratorias de la región.Asimismo, esta el atractivo de Cayo Naranjo -un acuario en medio del mar-, situado en la bahía de igual nombre y con acceso sólo a través de rápidas embarcaciones que trasladan a los visitantes desde la cercana costa.
Delfines entrenados ofrecen increíbles espectáculos de habilidades y comparten el mar con aquellos vacacionistas que estén dispuestos a la aventura, para brindar una imagen donde los bailes, saltos y rápidos desplazamientos hacen la alegría de grandes y pequeños.
La rada donde se enclava el acuario, otrora considerada excelente refugio de corsarios y piratas, acoge hoy a las embarcaciones turísticas y las protege del viento y las olas del mar, a la espera de los amantes de los paseos acuáticos. Tres decenas de kilómetros de costas con cinco playas naturales, asentamientos arqueológicos, cuevas y cayos vírgenes se integran una oferta que muestra como complemento una barrera coralina de seis kilómetros de extensión, excelente para la práctica del buceo.
Holguin tiene además a Cayo Saetía -ubicado a la entrada de la Bahía de Nipe-, considerado el mayor coto de caza del país y con amplia existencia de las más variadas especies.En sus 42 kilómetros cuadrados de extensión, el islote muestra más de la mitad del territorio poblada de bosques, lo cual sirve a su vez de abrigo a una fauna diversa, con venados de cola blanca, cebras y antílopes.
Bajo una concepción de Parque Natural, Cayo Saetía mantiene una virginidad no invadida por la mano del hombre y que permite la conservación hasta nuestros días de la flora y la fauna originales.Los visitantes pueden acceder a los puntos más diversos del islote utilizando vehículos adecuados para esos empeños, y en su recorrido se tropiezan con jabalíes, búfalos, avestruces, pavos reales, cebras, tocororos, antílopes, jutías y toros salvajes.A lo anterior se suman decenas de variedades de aves que han escogido esa porción del archipiélago para habitar, acompañadas en épocas del año por otras especies de carácter migratorio.
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